Un equipo que sube como la espuma y que se ha clasificado para participar en seis Copas del Mundo consecutivas. Un equipo con el aplomo y el talento necesario para salir a ganar. Una alineación reformulada que trabaja duro para convertirse en la mejor. No los pises, ya que se trata, ni más ni menos, que de la selección nacional de fútbol de Inglaterra.